InspirArte y Ser

Un espacio para el espíritu creativo en todas las áreas de nuestras vidas.

Cuando parte de una obra de arte se convierte en una joya con alma

1 comentario

Hace ya un tiempo compartí la historia de cómo comencé convirtiendo trozos de los Mandalas de mi esposo en medallones, pero podría sintetizarse diciendo que son producto de mi obsesión con el upcycling o la revalorización de cosas que queremos tirar o materiales considerados residuos; y que en este caso se refiere a reproducciones deterioradas de obras de arte elaboradas con talento y dedicación. En esa entrada tambien hice referencia a la técnica que él utiliza para pintar porque es realmente algo extraordinario. Lo que no había contado, y es verdaderamente  relevante como bien me lo hizo notar mi querido amigo Jabi, es la relación de la parte con el todo, la intencionalidad que había en esos mandalas y cómo de alguna manera se reflejan en los medallones o piezas de bisutería que elaboro con parte de ellos. Y digo parte porque los diseños de Pedro son grandes y tan elaborados que si redujera demasiado su tamaño no se apreciaría la belleza del intrincado patrón, los delicados detalles. Ya se notaba en las fotos últimas que publiqué en las cuales coloqué el medallón o collar en el lugar del mandala de donde extraje ese pedacito. Es evidente que utilizando el centro o una sección exterior del mismo mandala el resultado es completamente distinto, pero también la energía es otra.

Así que me ha parecido oportuno comenzar por el principio, sobre todo para quienes no están familiarizados con los mandalas, pues con frecuencia me preguntan qué es o su significado y si eso tiene que ver con una creencia religiosa, etc. Sin embargo, no siendo yo una experta en la materia, el experto es Pedro, yo sólo puedo hablar de cómo yo experiemento la intencionalidad del mandala y cómo esa energía impregna la pieza que elaboro e inspira a quien la lleva consigo. ¿Qué es un Mandala?

Lo primero que hay que decir al respecto es que Mandala es una palabra en sánscrito que ha sido traducida al castellano como círculo o rueda. Sin embargo, el sentido va más allá. Se refiere a la totalidad y la unidad, el todo, es decir, lo que contiene todas las partes que lo conforman. También hay quien asocia el término al universo.

Broche Visión interiorClaro, la definición varía según la perspectiva de quien da la respuesta. Evidentemente son dibujos o pinturas circulares en las cuales, por lo general, se aprecian formas geométricas repetidas unas cuantas veces mostrando una determinada simetría. Eso refleja en realidad un tipo de mandala, como los yantras hinduístas y muchas expresiones pictóricas de otras culturas ancestrales que sin embargo no la denominaban así. De manera que si el concepto de Mandala viene de Oriente, y se usan comúnmente en el hinduismo o el budismo, las representaciones circulares del todo trascienden religiones y creencias.

Cuando se investiga sobre los mandalas generalmente hace referencia a que Carl Jung, uno de los padres de la psicología, como el primero que introdujo el uso de los mandalas en occidente. Ello es relativamente cierto, en el sentido del uso del término y la utilización de los mandalas con fines terapéuticos, pero si nos remontamos al siglo XII nos encontramos con una Abadesa, escritora y compositora llamada Hildegard von Bingen,HildegardVonBingen_Liber_Divinorum_Operum quien ya pintaba para entonces en forma circular. Aquí os dejo una imagen de su obra El ciclo de las estaciones.  Pero efectivamente, Jung los exploró en profundidad, tanto consigo mismo como con sus pacientes, al darse cuenta de la relación que ello tenía con la psique humana. El sentido de todo, en este caso, sería el de representación tanto del consciente como del inconsciente de la persona que hace el mandala.

Y esto me lleva a otro aspecto importante, me refiero a la necesidad de distinguir entre el coloreado de patrones ya diseñados que se ha vuelto muy populares y el proceso de creación de nuestro propio mandala desde cero.

Los mandalas y su intencionalidad

En su blog, Pedro explica la importancia del proceso de creación, porque te permite acceder a tu propio ser interior. Él dice que “cuando se crea un Mandala con intencionalidad, el círculo se convierte en el contenedor de nuestras ideas, y salen a la luz sentimientos, pensamientos, potencialidades, virtudes, etc. que se expresan mediante colores, figuras y símbolos que reflejan esas intenciones. Experimentamos cómo el desarrollo del Mandala se convierte en un viaje con un significado personal. Y mientras más profundizamos en el proceso de creación, más potente será el resultado”. Los budistas también consideran que la creación del mandala es una manera de conectarse con la Divinidad y le dan tanta importancia a ese proceso que practican el desapego destruyendo después los elaboradísimos mandalas de arena que hacen. En el caso de Pedro, él medita y cuando plasma su visión interior en el papel, va cobrando forma aquella intencionalidad inicial, la emoción o concepto que ha experimentado y que luego la deja plasmada usando su característica mezcla de arte celta, simetría y  colores vibrantes del Caribe, que dan cuenta de su origen cubano. Otras veces, se deja llevar por la inspiración y luego siente el mensaje de su creación.

Esa energía que el plasma en el todo que constituye cada mandala, está presente en todas y cada una de sus partes, pero yo diría que con una expresión diferente. Así, la imagen que se aprecia en el medallón de arriba a la derecha corresponde al centro del Mandala de la Prosperidad, que para mi es como la semilla de la abundancia comenzando a germinar con todo su potencial. Más allá hay toda una alquimia creativa, combinación de elementos,  mientras en el borde del mandala destaca la prodigalidad de coloridos frutos y flores, representando las miles de maneras en las que se puede expresar la abundancia en la naturaleza y en la vida. En cambio en la imagen destacada, al principio de esta entrada, se aprecia un trozo del Mandala de la Protección Divina, el cual tiene una energía totalmente distinta, sutil y al mismo tiempo poderosa. Trabajar con sus estrellas, prensencias angelicales, corazones, espirales y nudos celtas todos entrelazados formando parte del universo me hace recordar esa frase de Maya Angelou que reza: “El espíritu es una fuerza invisible que se expresa en todo lo que está vivo.” Es esa fuerza la que está contenida en ese medallón y con la que se puede sintonizar la persona que lo usa. Es por eso que yo digo que son joyas con alma…

Anuncios

Autor: Sandra Guevara

Amante del arte como medio de expresión de las emociones y herramienta sanadora. Un rato Meditadora, Moon Mother Avanzada y creativa; y otro doctora en Economía Aplicada e interesada en el desarrollo sostenible. Deseosa de compartir inspiración con todas las personas que desean desarrollar sus talentos, vivir su sueño con conciencia personal, ambiental y social. Articulista y bloguera.

Un pensamiento en “Cuando parte de una obra de arte se convierte en una joya con alma

  1. Reblogueó esto en MANDALAS: destellos del almay comentado:
    Comparto con ustedes un artículo relacionado con mi trabajo de creación de Mandalas. Sandra log

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s