InspirArte y Ser

Te acompaño en el desarrollo de tu espíritu creativo en todas las áreas


Deja un comentario

¿Conoces a la dama que sostiene el cielo con una sola mano?

Hace unos años me topé con una interesante entrevista que le hizo la bailarina, sanadora y taoista Teresa Rodriguez a Raymonde Mayer,  una maestra francesa con una dilatada experiencia en varios estilos de Qigong (Chi Kung). En la entrevista se abundaba sobre muchos aspectos de gran relevancia, sobre todo una forma específicamente diseñada para la mujer  por Madame Liu Ya Fei. Como destaca Teresa, nuestra fisiología femenina hace que experimentemos los procesos de la vida de manera diferente y es maravilloso descubrir que un conjunto de movimientos suaves, flexibles  y armoniosos que favorecen la regularización del equilibrio hormonal y las emociones que acompañan las diversos estados y etapa por los que atraviesa la mujer.

No imaginaba yo que poco tiempo después recibiría la bendición de conocer personalmente a esta mujer tan sabia. Raymonde  había sido invitada por  Amaia Ariztegui, para impartir precisamente un taller de Chi Kung de la Mujer en Pamplona. Mejor imposible, me dije, e inmediatamente hice de aquel evento una prioridad. Ese era la pieza del puzzle o rompecabezas que me faltaba. Llegado el día entré expectante en el salón donde se reunían varias mujeres deseosas de conocer esta práctica junto a otras que ya habían asistido a algún taller anterior y repetían la experiencia para fijar el conocimiento o profundizar. Pronto aquella mujer de cabello rubio corto, elegante en su sencillez, con unos ojos vivaces y un extraordinario control de su cuerpo, me cautivó.

Sus palabras reflejaban la pasión por transmitir un mensaje y una práctica fundamentales para las mujeres de cualquier edad. El primer día se centró en la etapa fértil de la mujer, o sea la mujer cíclica, y al día siguiente en la mujer blanca, como ella llama a  la etapa que sigue a la menopausia. Deseosa de que entendiéramos el más mínimo detalle, Raymonde nos hablaba con pasión de la necesidad de comprender nuestro cuerpo, escucharlo, respetarlo y sin duda cuidarlo.  Qué lástima que nuestra sociedad nos invita poco a un tener un verdadero respeto por nuestros ciclos. Y por eso Raymonde insiste en la importancia de difundir el mensaje,  de practicar esa forma de suave gimnasia terapéutica china adaptada para la mujer de cualquier edad. Sólo hay que ver la flexibilidad y el bienestar de Raymonde para darse cuenta de lo beneficioso de esta práctica.

Han pasado más de tres años y sigo fascinada, aprendiendo de esta gran  maestra en el arte de vivir. He podido  asistir a varios talleres de Chi Kung de la mujer y de Yang Sheng regularmente, y  sigo apreciando cada momento compartido porque para mi cada uno es sabiduría en cápsulas. Su fortaleza interior es tan admirable como su increíble destreza física, su control de cada movimiento, su inmenso corazón y la capacidad de catalizar interacciones poderosas a través de las varias actividades que desarrolla desde Arch-ecovital o Zhongfu. Para mi todo ello se refleja en esa imagen que preside esta entrada, su capacidad de sostener el cielo con una sola mano.

Próximamente tendremos la suerte de tenerla de nuevo en Pamplona y de sumergirnos una vez más en la práctica fundamental del Qi Gong de la mujer, ese conjunto de ejercicios suaves y al mismo tiempo profundos cuya práctica aporta a nuestra vida esa delicada armonía interna, al tiempo que aprendemos a aproximarnos a nuestra feminidad de una manera más positiva.

 

 

Anuncios


2 comentarios

GRATITUD Y MAS GRATITUD, SIN RESIGNARNOS…

La verdad es que el tema de la GRATITUD se ha vuelto recurrente en mis reflexiones de inicio de año nuevo. Hace poco leía lo que escribí el año pasado y lo podría suscribir con apenas algunas enmiendas (las referidas al deterioro de la situación de Venezuela que lamentablemente ha llegado a niveles insospechados, tanto en lo económico como lo político y social para convertirse en una crisis humanitaria de proporciones descomunales). Seguramente los venezolanos tanto como los sirios, los iraníes, los subsaharianos, entre otros estén agradecidos por lo poco o mucho que tengan pero aspiran a lograr cambios, libertad, progreso…  Hay agradecimiento también por lo alcanzado durante todo el recorrido del año que ha finalizado, por los momentos compartidos, por los atardeceres contemplados.

Sin embargo, en estos días conversaba con una amiga a propósito de la gratitud sin conformismo porque ella apuntaba que pareciera que al abrigar agradecimiento en nuestros corazones tenemos que resignarnos o conformarnos con lo que hemos alcanzado, o que se es demasiado ambicioso si se aspira a más, habiendo tantas carencias en el mundo. Coincidíamos en que se puede agradecer y al mismo tiempo aspirar a progresar, es humano, es natural. Un agua que corre viva es saludable, no la estancada.

La gratitud comienza por honrar la vida con la conciencia del precioso regalo que implica; y cada quien puede ir enumerando las miles de bendiciones que tenemos en nuestras vidas si se toma conciencia de las pequeñas cosas que muchas veces pasan desapercibidas y sin embargo son tan importantes… Esenciales en realidad. De allí que Louie Schwartzberg en su magnifico vídeo se refiera a la gratitud como La felicidad revelada. No obstante, ese  agradecimiento es en realidad el primer peldaño para avanzar en nuestras metas o aspiraciones.

Lo más duro es dar gracias por los retos, las caídas, los errores, los fracasos, los duelos… Pero igualmente necesario buscar iluminar nuestras vidas con la luz de la gratitud para movernos hacia la superación de las lecciones y poder así emprender un sendero que nos ofrezca otras perspectivas. Cada aspiración, cada sueño es una estrella que brilla en nuestro cielo personal y si logramos atravesar el miedo, las dudas, si confiamos en la bondad de la vida podemos alcanzar cada una de ellas. Si en algunos casos parece más complejo no deja de ser necesario abrigar la esperanza de que así sea.


La imagen es una pintura de Melina del Mar “Gratitud”


Deja un comentario

Despejando el camino al empoderamiento a través de la meditación

 

Ya hacen varias semanas que comenzamos nuestras sesiones semanales de meditación. Nos hemos propuesto profundizar en la práctica que vamos conjugando cada vez más con de la energía y el trabajo con temas que necesitamos sanar para evolucionar en nuestro camino. Fue sorprendente que en la primera sesión todas las inquietudes expresadas como intencionalidad para esta etapa se relacionaban con un tema común a muchas mujeres, el de atender a sus propias necesidades y no siempre las de los demás, escuchar su cuerpo, su intuición, respetar sus ritmos, cuidarse, quererse… Eso nos está llevando a recorrer un itinerario que vamos descubriendo semana a semana, haciendo escalas en diversos parajes no siempre gratos al inicio pero finalmente  sanadores. Nos estamos encontrando en el camino sueños abandonados, inhibiciones, tabúes, un cúmulo de responsabilidades asignadas y asumidas como propias, también con el miedo a ser nosotras mismas, a mostrar nuestra vulnerabilidad, a reconocernos en las sombras, y un largo etcétera.

Lo más hermoso es que en minutos atravesamos geografías desconocidas de nuestro interior, tomando atenta nota de sus cualidades y de nuestro sentir, nos sumergimos suavemente en las penumbras para explorar las profundidades  y poco después se nos revelan paisajes más coloridos donde podemos dar rienda suelta a nuestra autenticidad y a la gratitud por las lluvias de bendiciones. Cada quien lo experimenta de una manera más visual o sensorial, pero en cualquier caso reveladora y única, como cada ser humano. Es un camino que nos lleva a empoderarnos, a soltar amarras…

Quiero compartir lo que escribió una de esas mujeres maravillosas que me acompaña en estos viajes después de una de esas sesiones, agradeciendo infinitamente el habérmelo permitido, y que ella tituló PERMITIRSE ABRIR

“Perder el miedo, saco el traje, que resultó ser una armadura antigua,
muy antigua.
Me quito la máscara que no me deja respirar. La tengo incrustada en la cara, atada a la garganta.
Me cuesta. Tiene más ataduras de las que pensaba.
Es la máscara del miedo. Como la que lleva Hannibal Lecter en “El silencio de los corderos”.
Silencio… palabras no dichas…
muertas, ahogadas, estranguladas, que se quedaron dentro de mí,
hiriéndome, desgarrándome.
Desgarrada me sentí durante un tiempo.
Desgarrada me siento ahora, a veces… cada vez menos. Cada vez más suave,
como el viento, como el agua del Mar…
uuummmmmm…
Me quiero. Me Amo. Estoy enamorada. Una criatura está gestándose en mi Utero.
Es mi criatura. Mi creación.
No sé lo que es, pero la siento.
Me vestiré con mi traje cuando Nazca
Ya lo llevo puesto
Es un vestido precioso
Adios Miedo. Ya no te necesito
Gracias. Por tí soy lo que soy.
Sin tí no lo habría logrado.
Gracias por caminar junto a mí en todos los momentos decisivos de mi vida y en los que no…
pues también.
Ahora ya no te necesito
No quiero esconder nada
Quiero buscar mis huesos, desenterrarlos.
Quiero encontrar La Dulzura que hay en Mí.
Que Brote, que Fluya, que invada todos los poros de mi cuerpo, todas las células.
Todas las Mitocondrias.
Quiero sentirme Dulce
Quiero ” saber” Dulce.
Eskerrik asko Unibertso.”

Y además añade: “Gracias por leerme. Gracias por estar a mi lado.”

Soy yo quien tiene que agradecerte infinitamente tanta sensibilidad, tanto valor y que lo compartas con nosotr@s.


La hermosa imagen destacada es obra de Josephine Wall

La imagen de la mujer guerrera  es de Lindsay Look.


2 comentarios

Gazing at the stars from within

She was just breathing,

slowly, aiming at achieving relaxation,

letting go of her anxiety…

She has stoped confronting the mind,

Letting it be so, a mind.

Letting it wonder around,

admiring its unrelenting torrent of thoughts.

Whilst, her body had also stoped resisting,

surrendering to that the static posture,

finding pleasure in stillness…

She was just breathing and observing…

contemplating the cyclic nature of breathing,

enjoying the air caressing her nostrils

feeling its temperature,

its constant journey through her body and cells.

Observing the change while nothing had changed

while the most subtle vibrations became evident…

An authentic delight to discover their dance,

inside and even outside her body.

The inner space was not so dark anymore

but profound and with nuances of different colors,

reflecting the glow of an inmense sparkling sky.

She was amaized,

gazing  at the stars which illuminated her shadows,

that soothed the scarces of life,

that showed the brightness of her blessings…

All of the sudden,

the light of the sky became her own light

and stillness was absolute…

Presence became real,

time lost relevance…

Just gratitude and joy could follow up.


Image: Rachel Byler painting.


Deja un comentario

Trabajo en equipo, creatividad y Chi Kung para dar la bienvenida a la primavera.

Los expertos en innovación destacan la importancia de propiciar un ambiente de libertad y colaboración para que fluyan las ideas y la creatividad se exprese de manera natural. Así se pueden explorar opciones diversas, intercambiar puntos de vista, ensayar, fallar, reintentar, solventar creativamente los problemas que puedan surgir y motivarse unos a otros. Esto es precisamente lo que hemos hecho este este fin de semana  el equipo de la asociación Arch Écovital.

Después de una activadora práctica de Yang Sheng el sábado, hemos imagecompartido una grata comida durante la cual intercambiamos ideas sobre cómo abordaríamos la transformación del jardín de la casa donde funciona la asociación. Ya Michèle y Raymonde habían comenzado a preparar el terreno, retirando las plantas y raíces que no cumplían una función dentro del plan de convertir aquello en un espacio de inspiración y  nutrición. Toda una lección de limprieza primaveral para prepararse para lo nuevo. Asimismo, habían estado estudiando el sistema de cultivo que se utilizaba en Francia enla época medieval -el cual propicia la diversidad biológica-, y habían comprado los materiales necesarios, las plantas ornamentales, etc. Pedro comenzó a hacer los primeros esbozos del mandala el sábado y se nos ocurrió utilizar unos recortes de vidrios coloreados que estaban guardados por allí para hacer el centro.  Todo estaba listo para operar la magia de la transformación…

El equinoxio de la primavera nos ha ofrecido el momento perfecto para ello y el tiempo nos ha acompañado con una día soleado de temperatura ideal. Un domingo animado por la ilusión en el que fuimos paso a paso poniéndonos de acuerdo en la delimitación de los espacios, midiendo, intercambiando perspectivas, risas y estímulos.

Pero también con cierta libertad para crear, improvisar, equivocarnos y proponer alternativas… El centro del mandala por ejemplo no lo pudimos terminar pero al final cambiamos de idea y quedará para otra cosa.

Como no podía ser de otra manera, con la guía de Raymonde Mayer, terminamos con una forma del Chi Kung que es pura poesía en movimiento. ¡Qué privilegio poder conocerla y tenerla como maestra!

Claro, esto no ha sido sino el principio. Aún nos queda mucho  por hacer, por sembrar, por cuidar, por nutrir…pero ha sido un maravilloso comienzo y una experiencia muy hermosa en el plano humano: entendimiento y aprendizaje, adaptación a los ciclos de la naturaleza,  profundización de los lazos de amistad y celebración de la vida.

 

 


Deja un comentario

Hijos de la Tierra o la revalorización de las culturas ancestrales

Anoche tuve la ocasión de ver el excelente documental dirigido por Patxi Uriz y Axel O’ Mill, Hijos de la Tierra, el cual acaba de recibir el Goya al mejor cortometraje documental. Bueno, podría decirse que este premio corona una estela de éxitos porque ya había sido galardonado en varios festivales en 2014 y 2015.

El planteamiento que hace la obra es claro: la salud de los seres humanos es un reflejo de la salud de la tierra. Sus mensajes explícitos se acompañan de una maravillosa fotografía que, por unos instantes, me acercaron a las latitudes de donde provengo. En realidad, el documental se filmó en España, Brasil, México, Reino Unido, y Francia. Pero esos caudalosos ríos del Amazonas y su gente me recordaron mis viajes por los confines de Venezuela.  Las entrevistas a chamanes y chamanas de diversas etnias y tradiciones revelaban la convergencia entrentodos ellos, destacando la necesidad de acercarnos y cuidar la tierra, por nuestro propio bien.

Me parece fantástico el trabajo de condensación que han hecho y que logra abordar en sólo 35 minutos, espinosos temas como la colonización, la inquisición, la desforestación y pérdida de biodiversidad, la apropiación de los saberes y recursos naturales por parte de las farmacéuticas para patentarlos y mantenernos atados como clientes. La subestimación de las culturas ancestrales ha hecho que se considere un atraso utilizar las plantas para sanar una enfermedad mientras que en realidad los principios activos salen de allí. Cuantos “guarapos” nos preparaba mi abuelita para cualquier dolencia…

La imagen se revela una vez ante nosotros como una herramienta poderosa para disolver dicotomías. Como decía Patxi Uriz, no se trata de rechazar los avances de la ciencia pero si de conjugar los beneficios de ésta con los saberes ancestrales. La distancia que nos separa – como urbanitas y obsecados con el crecimiento – de la sabiduría de la esencia viva de la tierra nos impide apreciar no sólo que la naturaleza es una farmacia viviente sino aprender de sus ritmos y de la adecuada gestión de sus recursos para no alterar irremediablemente su funcionamiento.

Al final hubo un coloquio muy interesante. Ambos productores Patxi Uriz y Sandra Iraizoz estaban allí para comentar y responder a nuestras preguntas. Qué lujo! Me sorprendió en particular el hecho de que un proyecto que empezó por tomar unas fotos para un libro sobre plantas medicinales y los vínculos que se establecieron entre Navarra y la Amazonia derivase en una obra de la factura técnica que tiene Hijos de la Tierra. Me maravilla el hecho de que se hayan permitido soñar con algo de mucho mayor alcance, dejarse guiar por su corazón y su intuición, lo que les llevó a descubrir personas que enriquecieron la propuesta y fueron dando forma al producto final. Que gratificante encontrarse con gente que apuesta por rescatar valores y comportamientos que pueden contribuir a mejorar la salud de todos y de la tierra.

Os transcribo el texto del cartel cuya representación de la Madre Tierra me encantó. Gracias Conchi Ortega por esta extraordinaria propuesta.

” Soy madre de lava y fuego. Soy sangre de ríos y mares. Soy el viento que llega de lejos. Soy el sol que muere en la tarde. Soy la fuerza del pájaro esclavo. Soy tiempo que pasa y no vuelve. Soy hoja en la brisa rebelde. Soy tierra. Soy vida. Soy muerte.


3 comentarios

El poder transformador de un regalo o un ejercicio de mindfulness navideño

Recuerdo claramente que cuando tenía nueve años acompañé a mi madre a visitar a una amiga que atravesaba por una situación personal compleja. Nos detuvimos previamente en la floristería y mi madre seleccionó unas hermosas rosas amarillas porque, según me explicó, con aquel regalo quería transmitirle alegría y optimismo. Cosa que su amiga comprendió y agradeció profundamente. NardosDurante el regreso a casa pregunté a mi madre si los ramos de nardos y las violetas que constantemente le regalaba mi abuelo a mi abuela también tenían un significado. ¡Claro! – exclamó ella- él quiere transmitirle dulzura con los nardos y honrar su belleza y feminidad con las violetas. Todo lo que regalamos tiene un significado -añadió- y por eso debemos ser cuidadosos, ya que podemos inconscientemente transmitir el mensaje equivocado. Su explicación me pareció convincente, aquello encajaba perfectamente en el trato amoroso que se prodigaban mis abuelos maternos.
Sin embargo, no me imaginaba que tardaría mucho tiempo más en comprender aquella lección que parecía tan sencilla. Durante las navidades de aquel año Sigue leyendo