InspirArte y Ser

Un espacio para el espíritu creativo en todas las áreas de nuestras vidas.


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Despejando el camino al empoderamiento a través de la meditación

 

Ya hacen varias semanas que comenzamos nuestras sesiones semanales de meditación. Nos hemos propuesto profundizar en la práctica que vamos conjugando cada vez más con de la energía y el trabajo con temas que necesitamos sanar para evolucionar en nuestro camino. Fue sorprendente que en la primera sesión todas las inquietudes expresadas como intencionalidad para esta etapa se relacionaban con un tema común a muchas mujeres, el de atender a sus propias necesidades y no siempre las de los demás, escuchar su cuerpo, su intuición, respetar sus ritmos, cuidarse, quererse… Eso nos está llevando a recorrer un itinerario que vamos descubriendo semana a semana, haciendo escalas en diversos parajes no siempre gratos al inicio pero finalmente  sanadores. Nos estamos encontrando en el camino sueños abandonados, inhibiciones, tabúes, un cúmulo de responsabilidades asignadas y asumidas como propias, también con el miedo a ser nosotras mismas, a mostrar nuestra vulnerabilidad, a reconocernos en las sombras, y un largo etcétera.

Lo más hermoso es que en minutos atravesamos geografías desconocidas de nuestro interior, tomando atenta nota de sus cualidades y de nuestro sentir, nos sumergimos suavemente en las penumbras para explorar las profundidades  y poco después se nos revelan paisajes más coloridos donde podemos dar rienda suelta a nuestra autenticidad y a la gratitud por las lluvias de bendiciones. Cada quien lo experimenta de una manera más visual o sensorial, pero en cualquier caso reveladora y única, como cada ser humano. Es un camino que nos lleva a empoderarnos, a soltar amarras…

Quiero compartir lo que escribió una de esas mujeres maravillosas que me acompaña en estos viajes después de una de esas sesiones, agradeciendo infinitamente el habérmelo permitido, y que ella tituló PERMITIRSE ABRIR

“Perder el miedo, saco el traje, que resultó ser una armadura antigua,
muy antigua.
Me quito la máscara que no me deja respirar. La tengo incrustada en la cara, atada a la garganta.
Me cuesta. Tiene más ataduras de las que pensaba.
Es la máscara del miedo. Como la que lleva Hannibal Lecter en “El silencio de los corderos”.
Silencio… palabras no dichas…
muertas, ahogadas, estranguladas, que se quedaron dentro de mí,
hiriéndome, desgarrándome.
Desgarrada me sentí durante un tiempo.
Desgarrada me siento ahora, a veces… cada vez menos. Cada vez más suave,
como el viento, como el agua del Mar…
uuummmmmm…
Me quiero. Me Amo. Estoy enamorada. Una criatura está gestándose en mi Utero.
Es mi criatura. Mi creación.
No sé lo que es, pero la siento.
Me vestiré con mi traje cuando Nazca
Ya lo llevo puesto
Es un vestido precioso
Adios Miedo. Ya no te necesito
Gracias. Por tí soy lo que soy.
Sin tí no lo habría logrado.
Gracias por caminar junto a mí en todos los momentos decisivos de mi vida y en los que no…
pues también.
Ahora ya no te necesito
No quiero esconder nada
Quiero buscar mis huesos, desenterrarlos.
Quiero encontrar La Dulzura que hay en Mí.
Que Brote, que Fluya, que invada todos los poros de mi cuerpo, todas las células.
Todas las Mitocondrias.
Quiero sentirme Dulce
Quiero ” saber” Dulce.
Eskerrik asko Unibertso.”

Y además añade: “Gracias por leerme. Gracias por estar a mi lado.”

Soy yo quien tiene que agradecerte infinitamente tanta sensibilidad, tanto valor y que lo compartas con nosotr@s.


La hermosa imagen destacada es obra de Josephine Wall

La imagen de la mujer guerrera  es de Lindsay Look.

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Trabajo en equipo, creatividad y Chi Kung para dar la bienvenida a la primavera.

Los expertos en innovación destacan la importancia de propiciar un ambiente de libertad y colaboración para que fluyan las ideas y la creatividad se exprese de manera natural. Así se pueden explorar opciones diversas, intercambiar puntos de vista, ensayar, fallar, reintentar, solventar creativamente los problemas que puedan surgir y motivarse unos a otros. Esto es precisamente lo que hemos hecho este este fin de semana  el equipo de la asociación Arch Écovital.

Después de una activadora práctica de Yang Sheng el sábado, hemos imagecompartido una grata comida durante la cual intercambiamos ideas sobre cómo abordaríamos la transformación del jardín de la casa donde funciona la asociación. Ya Michèle y Raymonde habían comenzado a preparar el terreno, retirando las plantas y raíces que no cumplían una función dentro del plan de convertir aquello en un espacio de inspiración y  nutrición. Toda una lección de limprieza primaveral para prepararse para lo nuevo. Asimismo, habían estado estudiando el sistema de cultivo que se utilizaba en Francia enla época medieval -el cual propicia la diversidad biológica-, y habían comprado los materiales necesarios, las plantas ornamentales, etc. Pedro comenzó a hacer los primeros esbozos del mandala el sábado y se nos ocurrió utilizar unos recortes de vidrios coloreados que estaban guardados por allí para hacer el centro.  Todo estaba listo para operar la magia de la transformación…

El equinoxio de la primavera nos ha ofrecido el momento perfecto para ello y el tiempo nos ha acompañado con una día soleado de temperatura ideal. Un domingo animado por la ilusión en el que fuimos paso a paso poniéndonos de acuerdo en la delimitación de los espacios, midiendo, intercambiando perspectivas, risas y estímulos.

Pero también con cierta libertad para crear, improvisar, equivocarnos y proponer alternativas… El centro del mandala por ejemplo no lo pudimos terminar pero al final cambiamos de idea y quedará para otra cosa.

Como no podía ser de otra manera, con la guía de Raymonde Mayer, terminamos con una forma del Chi Kung que es pura poesía en movimiento. ¡Qué privilegio poder conocerla y tenerla como maestra!

Claro, esto no ha sido sino el principio. Aún nos queda mucho  por hacer, por sembrar, por cuidar, por nutrir…pero ha sido un maravilloso comienzo y una experiencia muy hermosa en el plano humano: entendimiento y aprendizaje, adaptación a los ciclos de la naturaleza,  profundización de los lazos de amistad y celebración de la vida.

 

 


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Celebrar el ser mujer, el 8 de marzo y todos los días.

Más de cien años han pasado desde que se declarase por primera vez el Día Internacional de la Mujer y aún hay lugares en el mundo en los que  esa condición puede privar a un ser de la vida mientras en otros se vive como una gran desventaja.Por eso muchas mujeres consideran que no hay nada que celebrar, y si mucho que reivindicar para que podamos gozar de plena igualdad en derechos. Ciertamente, estamos mucho mejor que nuestras antepasadas a quienes se les negaba el derecho a la educación o al voto, pero hay retos inmensos no sólo en el plano formal, legal, sino también y más complejo aún a nivel cultural, de valores. Incluso en los países donde los derechos de la mujer han avanzado mucho es común que la mujer se sienta en la necesidad de imitar el comportamiento masculino para tener éxito en algunos ámbitos o se registren constantemente agresiones que tienen como trasfondo una larga historia de dominio y desvalorización de lo femenino.

Eso explica que muchas feministas en busca de la igualdad de derechos hayan optado por rechazar lo que se ha llamado el esencialismo o la diferencia entre mujeres y hombres aduciendo que eso de por sí es discriminatorio y que todo es producto de la cultura que nos educa de una determinada manera. Además, eso de ser esencialista nos equipara a la naturaleza, otra gran ignorada y sacrificada en aras del logro de objetivos de corto plazo, como lo han destacado muchas voces ecofeministas, economistas y filósofas feministas que nos hablan de la necesidad de revalorizar la vida, el cuidado, el mantenimiento de los ciclos, y el trabajo no remunerado que se lleva a cabo en el hogar predominantemente por las mujeres, entre otras tantas cosas. El haber denominado inicialmente el Día de la Mujer como el de la mujer “trabajadora” era una contribución a la desvalorización de las labores llevadas a cabo fundamentalmente por mujeres en el ámbito del hogar, que no son consideradas trabajo ni productivas. Otra gran falacia.

Si bien es cierto que la cultura tiene mucho que ver con a idea que tenemos de lo que es una mujer y hay un gran interés económico en etiquetarnos como consumistas, también es verdad que desde el punto de vista fisiológico somos diferentes, aunque tengamos derecho a ser consideradas ciudadanas en igualdad de condiciones que los hombres. Pero por Dios, el querer ser iguales a los hombres nos ha llevado a rechazar nuestra naturaleza, a no aceptar nuestros ciclos, a forzarnos a suprimir características que son conisderadas debilidades. La ciclicidad femenina ha sido fuente de malestar y frustración para la mujer y burla o crítica de parte de los demás por no comportarnos todo el tiempo de la misma manera o tener niveles de energía que varían a lo largo del ciclo. Hablar de la menstruación ha sido un tabú, mientras que a un hombre se le admite que se vanaglorie públicamente de su virilidad. En el plano económico hay millones de mujeres que necesitan independizarse, pero también en el plano emocional, donde hay lazos aún más fuertes de miedo, desvalorización y dependencia.

Womb_social-214x214Afortunadamente los tiempos están cambiando y cada vez hay una mayor conciencia sobre la bendición de ser mujer. Si, así lo considero hoy en día, a pesar de que pronto comprendí que las mujeres llevaban la peor parte en muchos ámbitos, y eso me impulsó a asumir una actitud masculina. Aunque nací en un país donde las mujeres son unas valientes heroínas que trabajan dentro y fuera del hogar, y mantienen su coquetería sin importar si son tildadas de esencialistas, la concepción generalizadas es que estamos hechas para las labores del hogar. Ya os he contado mi frustración cuando a mi hermanito le regalaban juguetes para divertirse y a mi escobitas y mochos para aprender a limpiar!!! Afortunadamente, el machismo de mi padre no llegaba a lo de la educación y terminé estudiando mucho más que mi hermano, lo que tampoco representa sorpresa alguna, lo que pasa es que de acuerdo a las estadísticas del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, las mujeres tenemos que estudiar mucho más para poder optar por los mismos cargos que los hombres y las remuneraciones son por lo general menores. Esto además tiene que ver con el hecho de que las mujeres son las que optan por jornadas reducidas para poder tener tiempo de dedicarnos a lo que se supone que es nuestra responsabilidad.

Pero aún si nos otorgan legalmente derechos y conciliamos responsabilidades, nadie puede otorgarnos poder y respetarnos si nosotras no nos consideramos valiosas, si denigramos de nuestras hormonas y nos forzamos a funcionar como una máquina todos los días igual, si rechazamos la vulnerabilidad o la delicadeza, la ternura o el amor incondicional. Ello no quiere decir que todas las mujeres somos identicamente iguales y estamos hechas para ser madres o tener la misma orientación sexual, pero nuestro cuerpo funciona de manera diferente y eso es grandioso. Las civilizaciones ancestrales consideraban que el útero era la sede el alma femenina. Aprendamos a gestionar y potenciar nuestros dones, nuestra creatividad, nuestra fuerza vital. Desde allí nos podemos entender con los hombres en un plano de igualdad de derechos, no de agresividad y resentimiento por las miles de agresiones de las que siguen siendo objeto miles de mujeres en el mundo por el solo hecho de ser mujeres. Exijamos justicia, equidad, respeto pero valoremos nuestras cualidades y hagamos que la sociedad las valore.

El 8 de marzo es un día propicio para celebrar el haber nacido mujer, pero es una tarea de todos los días. Es un día para celebrar también que cada vez hay más hombres que expresan una masculinidad sana, que no pretenden humillarnos, ni dominarnos, ni agredirnos. Esos hombres honran las cualidades femeninas y son los mejores aliados para continuar con las reivindicaciones pendientes, para cambiar el ejemplo en el hogar y los valores de la sociedad.  El verdadero empoderamiento empieza con nosotras mismas, honrándonos.

 


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VOLVER AL MUNDO REAL DE LA MANO DE LO FEMENINO

Después de esta larga ausencia tengo que confesar que había escuchado muchas historias sobre lo complejo de completar una tesis doctoral. Recuerdo que una amiga comentaba que ella incluso tuvo que organizar una habitación de su casa para encerrarse sola allí a investigar, escribir, dormir… He escuchado otros relatos de la pesadilla en la que se convirtió esa fecha límite a la que parecía no poder llegarse habiendo digerido toda la montaña de libros, papeles, estadísticas, etc. que se han ido acumulando en el camino. Cada quien te da consejos o recomendaciones, pero lo cierto es que hay que vivirlo para comprenderlo. Ahora es que he podido entender a mi amiga, después que tuve que desconectarme del mundo exterior por un tiempo para poder presentar a tiempo un resultado decente de esa investigación tan interrumpida por las mudanzas de Valencia a Madrid, de Madrid a Pamplona; el proceso de volver a comenzar en un nuevo entorno; el tener que trabajar porque la investigación no está financiada; viajes intempestivos, etc.  pero sobre todo por los sucesos más complejos que me ha tocado lidiar en mi vida: el reto de múltiples dimensiones de un cáncer de mama y el asesinato del menor de mis hermanos en la convulsionada Venezuela.

Me costó mucho encontrarle sentido a dedicarme otra vez a mi investigaciónque de pronto se había vuelto intrascendente ante la magnitud de lo que significa simplemente estar vivo, porque precisamente ambos eventos evidenciaban la maravilla del regalo de la vida.  No obstante, en las profundidades de la vulnerabilidad y el duelo siempre hay una luz y una motivación que nos permite salir a flote y reencontrar la fuerza para superar los desafíos. Tener un hijo, el apoyo incondicional de mi esposo, amigos que son como ángeles, el amor de la familia, la espiritualidad, la belleza de un nuevo amanecer o el recocijo de la pintura, las manualidades… son algunos de esos motivos que figuran en mi lista.

Pero en medio de redefiniciones y divagaciones, me sorprendió un día Sigue leyendo


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CONCIENCIA QUE SE VUELVE POESÍA: “AHORA TOCA…”

Ahora toca… Así ha titulado mi gran amiga, Hortensia Carrer-Blandin, este hermoso poema que destila sensibilidad y sabiduría; oportunidad ribeteada de gratitud y enfoque positivo.

Además de una destacada profesional en el campo de la psicoterapia junguiana, Hortensia es también un ser humano extraordinario que ha dedicado una importante parte de su vida a ir sembrando el mundo de conciencia femenina, de círculos de mujeres, generando espacios de encuentro con nuestra ciclicidad, nuestro cuerpo, honrando el linage femenino, entre otras tantas cosas. Tiene el don de la escucha y también de la palabra que como bálsamo alivia o estimula según el caso. Su espiritualidad tiene fragancia terrenal, maravillándose con lo simple y cotidiano; un tejido único elaborado con largas hebras de experiencia y desarrollo personal que comparte con los colores de la amabilidad, sencillez y al mismo tiempo profundidad. Podría extenderme horas a enaltecer a alguien que como ven admiro profundamente, pero prefiero que sean sus propias palabras las que os transmitan su mensaje.

athena16

AHORA TOCA…

Traspasar el velo del mundo detrás del mundo y escuchar el rio debajo del rio.
Palpar el tambor del corazón y escuchar los mensajes de la sangre…
…siempre nueva y siempre eterna.
Respirar con el aliento de la loba que habita en la cueva granate de tus entrañas.
Dejar pasar las ideas cuando oscurecen y sostener solo las que aclaran.
Parir los días y criarlos con el sacrosanto oficio del amor,
De la misma manera que hemos criamos los hijos con el sacrosanto oficio de los días,
Enterrarse cuando hay que morir y florecer cuando llega el renacer.

Ahora toca…..

Honrar lo que se fue,
y reconocer lo que quedó,
Vivir con tus muertos y transformarlos en aliados de vida.
Esperar el fuego del amor sin perderte en los hielos del desamor,
Recibir al hombre permitiéndole ser hombre
y dejándote ser mujer
Aceptar el designio que la única tarea antes de morir. que te pide la Gran Diosa y su consorte el Gran Dios
es construir tu alma, elevar tu espíritu y venerar tu cuerpo.
Entonces….. solo entonces, ingresas al clan de las mujeres sabias.

Entonces…

…solo entonces eres parte de la gran manada de las trasmisoras de las pequeñas grandes verdades,
esas que nos sopla la Diosa al oído y que salen por la boca como cornucopia de frutos que alimentan la humanidad.

Hortensia Carrer-Blandín

Ilustraciones: Susan Seddon


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MINDFULNESS EN FEMENINO: UNA NUEVA EXPERIENCIA CADA DÍA

La vida nos ofrece a diario miles de oportunidades para tomar conciencia del momento presente y cambiar la perspectiva, para darnos cuenta de la trascendencia de los detalles a veces ignorados, de lo afortunados que somos por tener un techo y una mano amiga, de la hermosura de la naturaleza y su perfección o lo importante de sus funciones para nuestra vida; incluso nos da la oportunidad de hacer un viaje de descubrimiento hasta la raíz de nuestras emociones y hábitos, entre otras tantas cosas.  En el caso de las mujeres, esta experiencia puede ser muy rica y variada, simplemente dada nuestra naturaleza cíclica.

La práctica del mindfulness o la conciencia plena nos permite desarrollar esa introspección que va más allá de la conversación perenne de nuestra mente ordinaria, del divagar por diversos escenarios reales o imaginados, de enlazar aleatoriamente recuerdos, tareas, deseos, preocupaciones… Y en ese estado de presencia diferente que logramos Sigue leyendo


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LA PRIMAVERA ES PERFECTA PARA LOS ZUMOS DE VERDURAS

Estos días de luz primaveral en el hemisferio norte son hermosos. Le contagian a uno la energía del florecer. Aunque en Pamplona siempre viene bien una bebida caliente por las noches, la temperatura en estos momentos es ideal para uno de esos zumos verdes cuyo efecto nutritivo, desintoxicante y alcalinizante les ha hecho tan populares. Además, permiten Sigue leyendo